RELATOS DE GALES

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EL MABINOGION

Aunque se han descubierto elementos míticos en los relatos galeses medievales, la rica literatura de Gales no constituye un almacén de mitos tan claro como la litetatuta primitiva de Irlanda en opinión de muchos expertos. Só lo existe una colección galesa importante: el Mabinogion. Su relatos fueron recopilados fundamentalmente por animadores de la corte galesa con afición a la literatura y las antigüedades, pero una serie de preocupaciones sociales y políticas más amplias debieron ejercer una influencia consciente e inconsciente sobre la forma de recontar estas antiguas narraciones.

El principal relato del Mabinogion está dividido en las Cuatro Ramas de los Mabinogi: las historias de Pwyll, Branwen, Manawydan y Math. {Mabinogion es un título del siglo XIX.) La primera y tercera ramas tratan sobre la familia de Pwyll, la segunda sobre la familia de Llyr y la cuarta sobre la familia de Don. Pryderi, hijo de Pwyll, aparece en las cuatro ramas.

De los demás relatos, aparte de las Cuatro Ramas, el de Culhwch se considera el más antiguo de la colección. Culhwch obtiene la mano de Olwen, hija del jefe gigante Ysbaddaden, que le impone una serie de tareas imposibles antes de dar su consentimiento. Culhwch recluta a varios hombres extraordinarios, cada uno de los cuales posee una habilidad mágica, y con su colaboración lleva a término las tareas y obtiene a la muchacha. En el relato interviene Arruto, quizá en su primera aparición en la prosa galesa, que ayuda a Mabon (hijo de Modron) y a Culhwch a cazar por Irlanda, el sur de Gales y Cornualles al jabalí mágico Twrch Trwyth, entre cuyas orejas hay un peine y unas tijeras prodigiosas.

En los relatos de Pwyll hallamos varios temas folclóricos extendidos por todo el mundo que no pueden considerarse antiguos mitos celtas, pero su nombre significa «sentido» o «sabiduría», reminiscencia del epíteto del Daghdha irlandés, «el de gran conocimiento», y el nombre de su prometida, Rhiannon, deriva de Rigantona, «reina grande o divina». Se ha vinculado a Rhiannon y a su hijo Pryderi con Modron y Mabon («Gran Madre» y «Gran Hijo») y algunos expertos ven una relación entre Rhiannon y la diosa de los caballos Epona.

Dôn, cuya familia domina la Cuarta Rama, podría ser el equivalente de la irlandesa Donu (Danu), «Madre de los Dioses». Math, señor de Gwynedd, sólo puede vivir si pone los pies entre los pliegues del regazo de una virgen, excepto cuando lo impide la guerra. Su sobrino Gilfaethwy seduce a la virgen Goewin con la ayuda del hermano de aquél, Gwydion, mientras Math se encuentra en una campaña. Al regresar, Math se venga transformando a los dos hermanos en animales. La siguiente virgen debe ser Arianrhod, hija de Don, que no supera una prueba de virginidad y da a luz a dos muchachos, al segundo de los cuales oculta Gwydion, que ha recuperado su forma humana. Arianrhod jura que este hijo suyo no tendrá nombre hasta que ella misma se lo imponga, pero, con engaños, Gwydion consigue que le llame Lleu Llaw Gyffes, «el Brillante de Hábil Mano», y su madre jura que Lleu jamás tendrá una esposa humana. Math y Gwydon hacen aparecer una mujer de flores, llamada Blodeuwedd, «Aspecto de Flor», quien, con su amante, Gronw Pebyr, planea dar muerte a Lleu, que está herido y se marcha volando en forma de águila. Gwydion lo encuentra, le devuelve la forma humana y le dice a Blodeuwedd que en lugar de matarla por la deshonra que ha llevado a Lleu la convertirá en un ave con la que todas las demás se mostrarán hostiles: un búho, que tal es el significado del nombre de Blodeuwedd en gales moderno.

LA CABEZA PRODIGIOSA

En la Segunda Rama del Mabinogion aparecen los tres miembros de la familia de Llyr: Branwen, Manawydan y Brán el Bienaventurado. En la tradición antigua existe un vínculo entre Manawydan y Brán como hijos de las hermanas de Beli el Grande, dios-antepasado de varías casas reales galesas.

El gigantesco Brán encabeza el ejército britano contra los irlandeses, a quienes no vencen hasta que se destruye la caldera mágica de la resurrección, en manos de los irlandeses. Herido en el pie (como Bron, el rey pescador de las narraciones artúricas), Brán ordena que siete supervivientes de la batalla le corten la cabeza, que entierran en el monte Blanco de Londres con el fin de proteger el reino.

Durante los siete años en Harlech y los ocho en Gwales, en Penvro, dedicados a fiestas continuas, la cabeza permanece intacta, «tan buena compañera como siempre».

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