RÓMULO Y REMO: NIÑOS ABANDONADOS

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Rómulo y remo fueron abandonados a orillas del río Tíber, donde se esperaba que murieran. Una loba los rescató, y su imagen amamantando a los dos gemelos se empleaba en Roma como símbolo de su poder creciente.

Los recién nacidos que, abando nados en el campo, eran salvados por un animal o por campesinos y que retomaban un lugar legítimo en la sociedad es un tema común en algunos mitos. En la mitología griega, Edipo fue abandonado en la falda de una montaña.

En cuentos de hadas, son frecuentes los niños, como Blancanieves y Hansel y Gretel, abandonados en el bosque.

RÓMULO Y REMO

Según este famoso mito, Roma se fundó a partir de un fratricidio. Rómulo y Remo eran dos hermanos gemelos nacidos de Rea Silvia, una mujer de la familia real en Alba Longa, que había sido violada por el dios de la guerra, Marte. Cuando su tío, el rey Amulio, se percató de que estaba embarazada, encerró a Rea Silvia y, tan pronto como nacieron los niños, los abandonó para que muriesen a orillas del río Tíber.

Los gemelos fueron descubiertos por una loba, que los amamantó, hasta que un pastor llamado Fáustulo los encontró y adoptó. Cuando ya eran jóvenes, Rómulo y Remo intentaron robar algunas ovejas de Amulio; Remo fue descubierto y lo llevaron ante el rey. Entretanto, Fáustulo decidió explicarle a Rómulo las circunstancias de su nacimiento.

Cuando se enteró de los hechos, Rómulo rescató a Remo, mató a Amulio y erigió a su abuelo Numitor como rey de Alba Longa. Rómulo y Remo determinaron fundar su propia ciudad en el lugar en que la loba los había alimentado. Sin embargo, discutieron sobre el emplazamiento exacto del lugar y la disputa concluyó con la muerte de Remo a manos de su hermano, que se convirtió en rey único de la ciudad. Dio su nombre a la ciudad (Roma, en latín).

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