Historia y leyendas
 

DANZA

Como la mayor parte de las artes de India, los principios de la danza tienen sus orígenes en los Vedas. Un tratado sobre la dramaturgia escrito en los primeros siglos de nuestra era relata la rebelión de los dioses contra el control del ritual y el culto que mantenían los brahmines.

Los dioses apelaron a Brahma para que revelase un nuevo Veda, que describiese formas de baile y dramatización por medio de las cuales cualquiera pudiese adorarles, fuera cual fuese su categoría. De este modo, el Natya Shastra, el quinto Veda, fue revelado al sabio Bharata.

La danza es, por tanto, un ritual, una forma simbólica de culto llevada a cabo en casi todas las ceremonias de la vida social y religiosa. Los bailarines son contratados en acontecimientos civiles, bodas, nacimientos, cosechas y procesiones religiosas. La danza es sagrada y los bailarines son «propicios» porque, al igual que los brahmines, atraen las bendiciones de los dioses. La diversidad cultural de India se refleja en las muchas danzas folclóricas y variaciones locales de los cinco estilos principales de danza clásica: bharata-natyam;, kathakali, kathak (un estilo rítmico, vertical, del norte de India); orissi (un estilo sinuoso similar al bharata-natyam, que sólo es practicado por mujeres) y manipuri (un estilo menos exigente técnicamente, procedente de Manipur). Cada uno de estos estilos se basa en diversos grados en los principios del Natya Shastra, que han ido pasando de generación en generación por medio de los gurús.

El estilo de danza solista más conocido es el bharata-natyam, la popular danza clásica de Tamil Nadu y Karnataka, que sigue de cerca las enseñanzas del Natya Shastra. La «danza pura» es nritta, una expresión abstracta del éxtasis en la técnica de la danza. Por el contrario, nritya es la danza al servicio del drama, y utiliza sahityas (versos), hastas (gestos de las manos) y abhinayas (expresiones faciales), que significan frases o ideas. Inicialmente, el bharata-natyam lo bailaban dentro de los muros del templo las devadasis (sirvientes de los dioses), jóvenes bailarinas que estaban simbólicamente casadas con el dios del templo. Poco a poco, la danza fue saliendo de los templos e introduciéndose en las cortes. Las devadasis se convirtieron en ranjanadasis (esclavas para el entretenimiento) y, durante el gobierno colonial británico el bharata-natyam fue poco más que una forma de prostitución. Los reformadores sociales Victorianos trataron de eliminar la danza, que sólo llegó a resurgir y ser representada en público en los años treinta, cuando en occidente empezó a aparecer una fascinación por el falso orientalismo de bailarines como Ram Gopal.

Gran parte del contenido de la danza clásica procede de la mitología hindú y las leyendas locales. Los grandes poemas épicos, como el Mahabharata son fuente de personajes y temas de muchas danzas, y las vidas de avatares como Krisna y Rama inspiran muchas de sus bhavas (humor). Muchas están influenciadas por el movimiento bhakti (devocional) del sur de India, que convirtió al amor humano en una metáfora del amor por lo divino, y el nayaka-nayika (héroe, heroína) bhava es uno de los temas más perdurables en la danza hindú. La famosa historia del amor de Krisna por Radha y las gopis se presenta a menudo como una danza en la que cada una de las gopis cree que el hombre-dios es su pareja.