EL MANTENIMIENTO DE LAS TRADICIONES

A pesar de los numerosos cambios que han sufrido los pueblos indios desde la llegada de los primeros colonos blancos, sus creencias básicas se han mantenido firmes. En esencia, dichas creencias afirman que un Creador dictó las leyes de la naturale za y los ritos sagrados, que son inmutables. Viola Hatch, una cheyene del sur, lo explicaba hace poco del siguiente modo: «No tenemos un conjunto de normas escritas en un papel que nos digan cómo hay que vivir. Es algo que nos dio el Gran Espíritu. Nos lo dijo una vez, lo aprendimos y lo hemos cumplido hasta ahora.» Los indios creen que, aunque las circunstancias materiales de un pueblo puedan cambiar, los ciclos sagrados de la naturaleza continuarán como siempre, y el pasado sagrado siempre estará al alcance de la mano. Ninguna catástrofe ni ninguna interferencia humana pueden alterar los elementos más importantes de la vida nativa: mi pueblo, mi familia y mis relaciones sagradas con los mundos de los animales, las plantas y los espíritus. Matthew King, un anciano lakota, lo expresa así: «Llevamos aquí millones de años. Dios nos dio (...) leyes para organizar nuestro pueblo. No podemos cambiarlas. Nadie puede cambiarlas. Nosotros no podemos hacer leyes.»

La tradición oral ha sido fundamental para el mantenimiento de las costumbres tradicionales de los norteamericanos nativos. Cada generación cuenta a la siguiente antiguos relatos que sirven para enseñar la historia, la moral tradicional y el modo correcto de realizar los antiguos rituales y ceremonias. Este mantenimiento de la tradición oral es muy importante, porque evita que las antiguas historias se anquilosen, una tendencia que se da siempre que las narraciones sagradas están escritas. Los detalles de cada historia van cambiando para reflejar nuevas circunstancias en la vida de la gente.

También los objetos sagrados -como los que se guardan en los hatos sagrados contribuyen al mantenimiento de las costumbres tradicionales. Los hatos pueden contener artículos que supuestamente pertenecieron a los primeros antepasados y, por tanto, condensan toda la historia de un clan. Los hatos sagrados personales recuerdan a su propietario su relación personal con el mundo de los espíritus, tal como se revela en visiones o sueños. Si un crow sueña con un castor, prepara un hato con piel de castor y mete en él piedras, cuentas y partes de animales que piensa que pueden proporcionarle poder espiritual.

El contenido de un hato sagrado puede renovarse periódicamente, como se hace con los detalles de los antiguos relatos transmitidos por tradición oral. Cada vez que el propietario tiene nuevas revelaciones espirituales, añade o retira objetos de su hato. Esta disposición al cambio es el principal factor que ha permitido que las más antiguas tradiciones sigan teniendo vigencia para los nativos en el mundo moderno.