EL SURESTE

Desde los irregulares montes Apalaches hasta Florida y el golfo de México y, en el oeste, desde más allá del bajo Misisipí hasta las áridas tierras bajas del sureste de Texas, el cálido, húmedo y fértil sureste mantuvo una abundante variedad de ve Sureste getales y animales. La mayor parte de los habitantes de la región fueron agricultores aldeanos que, a diferencia de sus equivalentes septentrionales, recogieron dos cosechas anuales de maíz, además de cultivar calabazas y girasoles. En las zonas subtropicales de los alrededores del golfo de México los agricultores también produjeron plátanos, arroz, boniatos y caña de azúcar.

Algunas tribus -como los calusas de Florida- siguieron siendo cazadoras y recolectaras y explotaron la abundancia de aves de caza, reptiles, peces, ballenas y focas, así como las raíces comestibles de la franja costera subtropical del Atlántico y del golfo de México. En losbosques y los espacios abiertos del interior abundaban las frutas comestibles, los frutos secos silvestres y los animales de caza y los ríos estaban pletóricos de peces.

La caza exigía técnicas específicas porque en el sureste no había nieve que redujera la velocidad de los ciervos. La mayoría de los cazadores perfeccionaron las llamadas a los ciervos a fin de atraer a los animales y ponerlos al alcance de sus armas. Las viviendas típicas, como las de los creek, estaban formadas por casas estivales rectangulares, con techo a dos aguas y enlucidas con adobe, y grandes casas invernales cónicas y parcialmente enterradas como método de aislamiento. En las regiones subtropicales las viviendas estaban abiertas al clima cálido. Los seminólas habitaban en moradas abiertas con techo de hojas de palmera.

Gracias a la abundancia y diversidad de vegetales existentes en la zona, es probable que los indios del sureste tuvieran muchas medicinas de hierbas y utilizasen numerosas sustancias vegetales en los rituales. Cultivaban tabaco y lo fumaban en pipa en el transcurso de las ceremonias, o se lo restregaban por el cuerpo como sistema curativo.A finales del siglo XV, cuando los españoles llegaron a la región, las tribus surorientales aún presentaban las características de la cultura misisipiense, la última de las grandes civilizaciones de los valles fluviales de la antigua América del Norte. Hablaban diversas lenguas: los creek, los choctaw y los chickasaw utilizaban dialectos del muskogi, los catawbas hablaban sioux y los cherokís se comunicaban en iroqués. Es difícil transmitir una imagen más detallada de la complejidad cultural de la región, debido a que estos pueblos soportaron el peso de los primeros contactos con los europeos, que comenzaron con la expedición española de 1513. Las sucesivas invasiones de españoles, franceses e ingleses y de colonos norteamericanos supusieron guerras, enfermedades y trastornos para los indios y aceleraron su decadencia.

El peor golpe para las tribus surorientales lo dio el presidente Andrew lackson, que con el Indian Removal Act de 1830 prohibió que los aborígenes permanecieran al este del Misisipí. La medida estuvo dirigida básicamente a los pueblos que, por paradójico que parezca, hiceron tanto por asimilar al hombre blanco que se los conoce como las «cinco tribus civilizadas»; los choctaw. los chickasaw, los seminólas, los creek y los cherokís. La mayoría fueron enviados al oeste, con frecuencia mediante marchas forzadas que a su paso dejaron miles de muertos. Los cherokís llamaron a su desplazamiento el «sendero de las lágrimas», expresión que otras naciones adoptaron.