JERÓNIMO

El nombre de Jerónimo (1829-1909), jefe de los apaches chiricahuas, es sinónimo de una genial estrategia militar: la resistencia a los blancos y las extraordinarias tácticas guerrilleras de este cabecilla río sólo captaron la imaginación de los in Jerónimo dios, sino la de los que no lo eran. Nacido en el sur de Atizona, su nombre apache era Goyathlay -el que bosteza- y, después de una serie de osadas incursiones, los mexicanos le pusieron el nombre español.

En el año 1859 las tropas del gobernador militar de Sonora asesinaron a su mujer, a sus tres hijos y a su madre. Gerónimo juró entonces vengarse y se asoció con Cochise, el jefe de los apaches chiricahua. Juntos atacaron Sonora, donde murieron numerosos soldados enemigos. En los años siguientes se sucedieron los ataques a diversas ciudades mexicanas.

Aunque no fue un jefe hereditario, con frecuencia cumplió la función de portavoz de su pueblo. En 1876, cuando los chiricahuas fueron trasladados por la fuerza a las tierras áridas de San Carlos, Jerónimo y un grupo huyeron a México, pero fueron detenidos y devueltos a la nueva reserva. En 1881 reanudó las incursiones y, a finales de 1886, se rindió definitivamente. El ejército lo envió ¡unto a sus seguidores a Florida y, en 1894, a Fort Sill, en Oklahoma. Jerónimo se convirtió en ranchero. Al cabo de su vida participó en la Louisiana Purchase Expositwn celebrada en San Luis en 1904, vendió recuerdos con su nombre y un año después formó parte del desfile de la inauguración del mandato del presidente Theodore Roosevelt en Washington.