LAS PRINCIPALES FIGURAS

Las tradiciones aborígenes no establecen una distinción clara entre lo que la antropología occidental denomina mitología, leyenda e historia. Desde la perspectiva india, el análisis de las «principales figuras» norteamericanas nativas incluiría pe Nube Roja rsonajes mitológicos como Cuervo, Glúskap, Kokopelli y otros, bien recordados en tanto seres reales que proporcionaron grandes beneficios al pueblo.

Es harto difícil limitar la evaluación de los cabecillas a los humanos que han defendido la integridad nativa de las incursiones de los blancos. Todas las culturas aborígenes han elogiado la sabiduría, el poderío y el valor de los ancianos, los jefes y los seres sagrados de las generaciones recientes. En virtud de que se transmite por tradición oral, la contribución de la historia aborigen a la existencia de los nativos ha quedado prácticamente anulada porque las familias y las comunidades fueron exterminadas durante la acometida europea. Existen notables excepciones, como la de Alce Negro, hombre sagrado oglala que vivió las alegrías y los pesares de los últimos días de libertad de los indios de las llanuras.

Las figuras nativas más recordadas se correspondes con los cabecillas de la resistencia, que se opusieron a los soldados, los colonos y los políticos europeos y a sus sucesores norteamericanos. Las hazañas de líderes guerreros como Goyathlay (Jerónimo), Toro Sentado (Sitting Bull), el jefe Joseph y otros fueron narradas por sus descendientes, consignadas en documentos oficiales y abordadas por periodistas, escritores y fotógrafos blancos. Este fenómeno tuvo lugar, sobre todo, durante las guerras indias de las llanuras, a finales del siglo XIX. Sin embargo, el primer líder nativo ampliamente conocido fue Wahunsunacock o Powhatan, jefe de la tribu del mismo nombre a comienzos del siglo XVII. Estableció una alianza con las tribus de la costa suroriental e intentó preservar la integridad de su nación después de que, en 1607, los ingleses fundaran una colonia en Virginia. Hábil diplomático, Powhatan permitió que su hija Pocahontas contrajera matrimonio con el inglés John Rolfe. Éste la llevó a Inglaterra, donde la joven murió en 1617, a los 21 años, a causa de la viruela.A menudo los jefes nativos comprobaron que, por mucho que la practicasen según las normas occidentales, la diplomacia no servía para poner coto a la usurpación europea. John Ross -jefe principal de la nación cherokí en los años treinta del siglo XIX- hizo lo imposible por «civilizar» a su pueblo a los ojos de los norteamericanos blancos y se encontró con que, según la famosa Indian Removal Act de 1830, les ordenaron abandonar sus territorios tradicionales. Ross rebatió con éxito la orden ante el tribunal supremo, pero la sentencia fue ignorada y formó parte del último grupo que en 1838 se vio obligado a desplazarse al oeste. Durante los años siguientes hizo denodados esfuerzos por recuperar la situación de los cherokís en su nueva patria.

Arrastrados por la desesperación ante la pérdida de sus familias y de sus tierras, muchos jefes apelaron a la resistencia armada. En 1763, el jefe ottawa Pontiac, que también era un gran orador, se unió a un poderoso visionario conocido como el profeta de Delaware y condujo a las tribus nororientales -incluidos los ojibwas, los hurones, los sénecas y los delaware- a luchar contra los británicos. Cayeron fuertes y factorías, murieron cerca de 2.000 colonos y durante varios meses Pontiac y sus efectivos asediaron Fort Detroit.

Nube Roja

(Sioux: Makhpyia-luta), (1822 - 10 de diciembre de 1909) fue un jefe los Sioux Oglala. Dirigió con gran éxito la guerra contra los Estados Unidos de 1866-1868 (conocida como la Guerra de Nube Roja) por el control del territorio del río Powder en el noroeste de Wyoming y el sur de Montana.

Nacido cerca del río Platte, en las proximidades de la actual ciudad de North Platte, en Nebraska. Su madre fue una Sioux Oglala y su padre (que murió muy joven) un brulé. Nube Roja fue criado en parte por su tío materno, el jefe Smoke. De joven luchó contra los pawnee y los sioux que vivían en las proximidades con lo que ganó una notable experiencia militar.
En 1866, Nube Roja comenzó la guerra más exitosa que han librado los nativos estadounidenses contra los Estados Unidos (Guerra de Nube Roja). El ejército estadounidense estaba construyendo fuertes a lo largo de la ruta de Bozeman que cruzaba el territorio lakota de los actuales Wyoming y Montana. Colonos y mineros empezaron a cruzar el territorio lakota y Nube Roja tuvo visiones de la expulsión de los lakota de Minnesota en 1862. En 1863 Nube Roja atacó.
Nube Roja obtuvo victorias espectaculares. El gobierno estadounidense fue forzado a un tratado, el Tratado del fuerte Laramie de 1868. Los Estados Unidos se comprometían a abandonar los fuertes de la ruta de Bozeman y a dar la posesión de las tierras de lo que ahora es la mitad occidental de Dakota del Sur y buena parte de Montana y Wyoming.